Al amparo de la noche

OTRO EJERCICIO DEL TALLER. ÉSTA ES MI VERSIÓN DE UN FRAGMENTO DEL LIBRO HOMÓNIMO ESCRITO POR KIT GARLAND.

-¡Will!

Teddie corría sujetándose las faldas a la altura de las rodillas.

-¡Will!

Los rayos de sol proyectaban su sombra alargada desplazándose sobre la arena y enviaban serpenteantes gotas de sudor entre la piel y su vestido. Cuando se acercó a la orilla, una explosión de diminuta agua pulverizada le azotó el rostro. Sin importarle, siguió adelante, empapándose cada vez más.

Will la miró durante un segundo, antes de verse arrastrado a sus brazos sin oponer resistencia. Tampoco protestó cuando las manos de ella rozaron las cicatrices que el látigo había dejado en su espalda.

-Dios mío, Will, estás ardiendo.

-No te preocupes, Teddie, estoy bien –repuso él con dificultad. Las fuerzas hacía ya tiempo que se habían ausentado de su cuerpo -. De verdad. Vamos, no llores, por favor.

-¿Llorar yo? –aunque sus ojos estaban anegados de lágrimas y casi no podía verle, se las arregló para dirigir una sonrisa burlesca en su dirección.

-De veras, Teddie, estoy bien. Hasta nos dan de comer –su voz traslucía la rabia que sentía.- Aunque supongo que no lo suficiente como para que escapemos.

En cuanto oyó la palabra “escapar”, Teddie lo abrazó con más fuerza si cabía.

-Ni siquiera se te ocurra, William –el volumen de su voz había descendido hasta lo casi inaudible. El susurro salió silbante de sus labios y trepó por el oído de Will-. Ni siquiera.

Will suspiró.

-Demasiado tarde, hermanita.

 

12/08/2008 13:09 Autor: Érika Gael. Enlace permanente. Tema: Así escribo, así soy.

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